Condiciones económicas favorables y la necesidad de aprovechar mejor el suelo, han permitido que durante los últimos años se vuelva a hablar de rascacielos en nuestro país; Bogotá y Cartagena son los epicentros del renacer de esta vertiente arquitectónica.

No existe un claro consenso en torno a lo que se puede considerar como un  rascacielos dado que la altura de un edificio no es el único elemento que se tiene en cuenta para su designación; de acuerdo al Consejo de Rascacielos y Hábitat Urbano (CTBUH por sus siglas en inglés), un rascacielos se define como “un edificio que exhibe algún elemento de altura en una o más de las siguientes categorías: Relación con el contexto, proporción y tecnologías de edificios altos”.

No obstante, la distancia vertical desde el suelo hasta el culmen de la construcción es el elemento más relevante que se evalúa en el momento de considerar a un edificio dentro de la categoría. Según  Diego Prada, gerente de Prabyc Ingenieros, empresa encargada de la construcción de la torre BD Bacatá, “en general se considera que un edificio es un rascacielos cuando supera los 100m de altura”. Por otra parte, según el arquitecto Fernando Jiménez, quien participó en el diseño y construcción del Trump Ocean Club de Panamá, “en el contexto actual se puede decir, partiendo del concepto de institutos estadounidenses y europeos, que a partir de los 150 m de altura un edificio se define como un rascacielos”.

El diseño y construcción de estos “colosos”, que normalmente se convierten en un ícono y símbolo dentro de una ciudad,  requiere de grandes equipos profesionales que den solución al gran número de desafíos que este tipo de estructuras plantean; finanzas, planeación, logística, manejo de residuos, flujos y tráficos verticales, aprovechamiento de la energía, impacto del viento y de la actividad sísmica, diseños técnicos y de redes, seguridad, uso de nuevas tecnologías, innovación, sistemas de evacuación, telecomunicaciones, entre otros, son factores que crecen exponencialmente en cuanto a su complejidad al hablar de edificios altos.

En la actualidad, de acuerdo al Skyscraper Center del CTBUH, el título del rascacielos más alto del mundo lo ostenta el Burj Khalifa de Dubai (inaugurado en 2010), que con 828 m de altura y 163 pisos, supera por mucho al siguiente de la lista; el Taipei 101, que posee  508 m de altura y 101 niveles.

Colombia fue durante muchos años uno de los pioneros sudamericanos en la construcción de edificios altos. La década de los 70 fueron algunos de los años más fértiles en cuanto a la gestación de rascacielos se refiere; desde 1969 a 1980 se erigieron siete edificaciones de más de 140 m de altura en tres de las principales ciudades del país: Bogotá (1969-Edificio Avianca 161m de altura, 1974-Edificio Contraloría de la Nación 140 m, 1977-Centro de Comercio de Internacional 192 m, 1979-Torre Colpatria 196 m), Medellín (1971-Centro Coltejer 192 m, 1975-Torre del Café 160 m) y Cali (1980-Torre de Cali 183 m).

Sin embargo, la producción de este tipo de estructuras mostró una desaceleración a finales del siglo XX. De 1983 a 1996 tan sólo tres edificios considerados como rascacielos fueron construidos en suelo colombiano, todos ellos en la ciudad de Bogotá, (1983 Torre Fonade 171 m de altura, 1988 Hotel Hilton 174 m, 1996 Torre Empresarial Colseguros 140 m).

Este “estancamiento” constructivo en el tema específico de rascacielos, empezó a ver su fin hace un par de años con la construcción de estructuras habitables altas de más de 130m de altura en la ciudad de Cartagena principalmente, y con la aparición de proyectos de gran envergadura en la capital del país, como resultado de la puesta en juego de grandes capitales inversionistas nacionales y extranjeros, que gracias a las favorables condiciones de Colombia en materia de estabilidad económica, han puesto sus ojos en “la nación cafetera”.

Los rascacielos en general buscan el máximo aprovechamiento del suelo posible y ofrecen una gran cantidad de superficie útil, por lo que son altamente deseables dentro de proyectos de transformación y renovación arquitectónica, como el que se lleva a cabo en el centro de la capital Colombia, donde entre otros proyectos, se está adelantando la construcción de la torre BD Bacatá, un edificio multipropósito (comercial, hotelero y de vivienda), con 66 pisos y 240 m de altura, medidas que lo convertirían en el edificio más alto del país. 

Por otra parte, en Cartagena, una de las ciudades con mayor proyección internacional de nuestro país, se han desarrollado proyectos de edificaciones altas durante los últimos años. Algunos de ellos son: 2007-Palmetto 160 m de altura, 2008-Infinito 141 m, 2010-Grand Bay Club 170m, 2011-Palmetto Eliptic 156m.

De igual forma, según Diego Prada, en el mediano plazo se estima que en ciudades como Bucaramanga, Cali y Medellín, se comiencen a materializar proyectos de rascacielos, debido no sólo a el interés de inversión extranjera y a la situación económica favorable, si no a la renovada tendencia y vocación de aprovechar lo máximo posible el suelo.

Este tipo de construcciones impulsan además el mejoramiento de la infraestructura circundante, gracias a que las grandes concentraciones de población en poco terreno, hacen necesario contar con sistemas de transporte y servicios públicos que respondan a la demanda elevada que suponen los rascacielos. A pesar del temprano momento en el que se encuentra la creciente tendencia de diseñar y construir edificios altos en Colombia, el panorama es prometedor, según algunos expertos y personas relacionadas con la industria, y augura el desarrollo de proyectos de gran envergadura que modificarán el “skyline” de las principales ciudades del país.

¿A partir de que altura u otras características se puede hablar de que un edificio es un rascacielos? ¿Qué ventajas tienen este tipo de estructuras frente a otras? ¿Cuáles son las principales diferencias entre el proceso arquitectónico de un rascacielos y el de otro tipo de edificios? ¿Cuáles son las principales razones para que en Colombia se estén volviendo a plantear la construcción de proyectos de este tipo?